Volver a volar

Volveré a volar, estoy dispuesto a darle una segunda oportunidad al avión como medio de transporte, aunque no lo escriba demasiado convencido. Si, tengo miedo.

Desde la luna de miel no he vuelto a subirme a un pájaro volador, ya en la ida me sentía bastante abrumado con el viaje de 4 horas y media en un tubo metálico, a 800Km/h (aprox.), cargado de queroseno, a miles de pies de altura...

Y las turbulencias de la vuelta no ayudaron a calmar mi estabilizador interno, con lo que, al pisar suelo gallego entoné un típico \"nunca máis\" aunque sabía que lo decía con la boquita pequeña. En poco menos de 15 días se celebra el EBE en Sevilla y claro, mi opción de bajar en moto no fue de las más votadas en el referéndum, con lo que tocará volver a respirar atmósfera.

Siendo optimistas Santiago-Sevilla es un buen vuelo para \"volver a probar\", corto, con una duración teórica de poco más de una hora, con gente conocida... a ver cómo lo llevo porque en primera instancia he decidido doparme para ir más tranquilo.

Siendo pesimistas... prefiero no pensarlo así que mejor tomemos el optimismo por bandera en este viaje y quien sabe si dentro de poco me animaré a cumplir uno de mis estúpidos sueños de ver un partido de la Premier en directo o visitar la Gran Manzana.

About the author

Óscar
has doubledaddy super powers, father of Hugo and Nico, husband of Marta, *nix user, Djangonaut and open source passionate.