New world record en sábanas pegadas
Apagar el despertador y quedarse dormido hasta menos cuarto ha sido todo uno, menos mal que tenía tareas adelantadas de ayer.
Lo siguiente que recuerdo es el reloj en las 8:45, 2 minutos más (13 left), últimas novedades de Twitter (10 left), desayuno de leche fría y un par de galletas (8 left), lavado y engrasado (5 left), selección y puesta a punto del mono de trabajo (3 left) y salir pitando con el tiempo justo para sortear el tráfico matutino en moto (0 left).
Hoy ha supuesto todo un New World Record el simple hecho de venir a trabajar, pero en eso consisten las competiciones de sábanas pegadas. No creo que sea capaz de superarlo sin penalizaciones extra.