01.01.2011
Si tenemos en cuenta que el primer día del año empieza con las campanadas podemos decir que he aprovechado las 8 primeras horas del año en fiesta. Las 16 siguientes han sido un cóctel de sueño, pereza y resaca. Y por si fuera poco he vuelto a activar la cuenta del WoW.
Sin propósitos ni auto-imposiciones típicas de estas fechas, ha empezado el 2011 y, aunque en general no me gustan los números impares, tengo buenos presentimientos. Démosle tiempo y el beneficio de la duda. Pidámosle salud y dos manos para poder trabajar.